| 1 cuota de $30.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 1 cuota de $30.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 3 cuotas de $10.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 2 cuotas de $15.450,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 9 cuotas de $5.855,20 | Total $52.696,86 | |
| 12 cuotas de $4.992,92 | Total $59.915,10 | |
| 24 cuotas de $3.974,89 | Total $95.397,57 |
| 6 cuotas de $7.303,21 | Total $43.819,29 | |
| 9 cuotas de $5.464,83 | Total $49.183,53 | |
| 12 cuotas de $4.475,60 | Total $53.707,29 |
| 6 cuotas de $7.761,56 | Total $46.569,39 |
| 18 cuotas de $4.267,29 | Total $76.811,22 |
| 1 cuota de $30.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 1 cuota de $30.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 3 cuotas de $10.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.900,00 |
| 3 cuotas de $11.370,17 | Total $34.110,51 |
| 3 cuotas de $12.006,71 | Total $36.020,13 | |
| 6 cuotas de $6.714,05 | Total $40.284,33 |
| 6 cuotas de $6.251,58 | Total $37.509,51 |
| 9 cuotas de $5.122,19 | Total $46.099,71 | |
| 12 cuotas de $4.330,37 | Total $51.964,53 |
| 9 cuotas de $5.547,92 | Total $49.931,31 | |
| 12 cuotas de $4.766,84 | Total $57.202,08 |
Título: ¡La escuela me tiene podrido!
Subtítulo: Digo, dicen, decimos...
Autor/a: Norberto Siciliani
Páginas: 224
ISBN: 9789871256242 // 978-987-1256-24-2
Sinopsis: Al autor de estas páginas, Docente y Director de escuelas de niveles Inicial, Primario, Media y Superior en zonas urbanas y rurales, la escuela lo tiene podrido. Lo tiene podrido con su repetición, insistencia y doble discurso; la ignorancia del docente y del padre que cree que todo lo sabe; los fotógrafos escolares, la pandilla de los transportistas… La eterna y estéril discusión entre la escuela privada y la escuela estatal. La escuela lo tiene podrido porque la obligan a ser la panacea para todo problema y la solución para todas las crisis. Lo tiene podrido el discurso de la escuela vocacional, el sacerdocio de la docencia, la entrega total al niño y al aula… Porque la escuela no hace bien, hace daño: reprime, doblega, calla, obliga, enferma, obstaculiza, hace esfumar los sueños, mata la creatividad y la curiosidad… de todos: alumnos, docentes y familias. Por eso la escuela lo tiene podrido no sólo a él, sino también a los niños, a los docentes, a los padres, a las autoridades, a los dueños…
